Mi nombre es Michel Alexander de Beer, aunque muchas personas me conocen como Miguel el Holandés. Crecí rodeado de hoteles, bares, terrazas y chiringuitos en Benalmádena, dentro del Hotel Buensol, donde desde muy joven aprendí algo que marcaría toda mi vida: la hostelería no era solo servir comida o bebidas, era entender personas.
Mientras caminaba entre mesas, barras y terrazas llenas, descubrí que un gran camarero también se convierte en psicólogo, observador, líder, creador de ambiente y muchas veces en la persona que cambia completamente cómo alguien vive una experiencia.
Durante décadas trabajé en restaurantes, beach clubs, terrazas, barras nocturnas y servicio de alto volumen. Ahí aprendí a leer energía, a detectar tensión antes de que aparezca, a sentir el ritmo de una sala y a entender que los mejores profesionales nunca eran los que más corrían, sino los que transmitían calma, control y presencia.
Con los años también vi cómo gran parte del oficio empezó a perder su esencia. Las prisas reemplazaron la presencia, el estrés reemplazó la hospitalidad y muchos dejaron de sentir orgullo por el servicio. Por eso nació este método: para recuperar el alma de la hostelería.
Paralelamente, mi camino también me llevó al desarrollo personal, la conciencia y la psicología humana, escribiendo libros como Entre Dos Mundos y Más Allá Y Más Allá del Ruido, donde profundizo en temas como la presencia, la energía, la calma mental y la conexión humana.
Con el tiempo entendí que todo estaba conectado, porque la forma en la que una persona sirve también refleja cómo vive, cómo siente y cómo trata a los demás.
Este método no nace desde la teoría, sino desde décadas reales de experiencia, observación y vida dentro del servicio. No busca crear camareros automáticos, sino profesionales con presencia, humanidad, elegancia, psicología y orgullo por el oficio.
Porque la verdadera hostelería nunca fue solo llevar platos; la verdadera hostelería consiste en hacer sentir bien a las personas sin necesidad de aparentar nada.
Y cuando entiendes eso, el servicio deja de ser solo trabajo y se convierte en arte. 🦁🍷